¿De todas las cosas que podía ocurrir hoy, porqué tenía que olvidarme del informe si lo había dejado encima de la mesa? Y pa’ colmos, mi gran bocota que prometió entregarlo esta tarde. Otra vez una llamada pérdida, ¡que se joda!, si pregunta le diré que no lo escuché. Mierda, que calor hace. Coño, tú sí que tienes bolas de colearte ¡Sáquelo señora, es un coleado! Al fin... ¡No empuje, vieja gorda! No joda, parada y con esta peste al lado, ¡viejo cochino!... Coño’elamadre, carajito, pisa cinco centímetros más abajo. Otra llamada pérdida, ¿acaso no hay nadie en esa oficina qué arregle las vainas?... Tengo una hora para llegar y volver con el maldito informe. ¿Por qué no lo guardé en el correo? ¡Mierda! ¿Pero qué es este olor? Es horrible. Me duelen los pies. ¡No joda! De regreso agarro un taxi. Permiso, permiso, ¡quítese vieja gorda! ¿Otra llamada más? ¡Jódanse! ¡Guácala! aún siento el olor de ese viejo, a pescado podrido… a… ¡Asco!. Las llaves, ¿dónde coños metí las llaves? ¿Dónde está la mierda esa? Ajá… está bien… completo… ¡No joda, no aguanto éste olor! ¿Qué demonios es lo que pasa? ¿Se me pegó en la ropa?... ¡Coño, que se jodan!...llegaré tarde, necesito quitarme ésta mierda… bañarme. Listo… estas bragas se ven muy bien, razón tiene Pablo al decir que porto un culo con personalidad. ¿Qué? aún… ¿qué vainas es pues?... ¿y el perfume? no, mierda ahí está, sigue ahí, debajo de la nariz, en las manos, en el cuello, en todos lados… no es la ropa. ¡Maldito viejo! Agua, está ahí, más agua, debajo de la piel, jabón, ¡salte, maldita sea, salte!... No se quita, mierda pero no se quita… ¡Coño!... Aló, Matilde. No, olvida el maldito informe, no iré a la oficina.
19 diciembre 2009
The Nureyev’s
La danza comienza.
Cadencia torbellina
sometida a la gravedad.
La tercera vértebra se quiebra.
Las cabezas se unen para formar
una serpiente bicéfala que
entrelaza manos sobre sus espaldas y la panza.
giran,
giran,
giran.
Aflojan articulaciones.
¡Vuelan!
… y caen.
Vuelven a danzar.
Oscilaciones grotescas de un cuerpo sin carne
de donde ambas piernas se desploman.
El tronco empieza a llenarse de aire.
Todo se desvanece mientras
cuatro brazos huyen sobre sus palmas.
Un delirio que se eleva
con densidad de humo.
Varios dedos que se escurren, babeantes,
por una brecha de piernas.
La música…
stop,
el eclipse ha terminado.
10 agosto 2009
Demasiadas palabras
Desprendo la cortina que cubre mi ignorancia,
esa sombra desquiciada capaz de solapar la esclavitud a la que me someto.
El sueño muestra la renovación del mañana que espera en la puerta:
Aquella mirada perdida a través de un agujero de conejo,
un vehículo sin ruedas,
un pasajero distraído,
la señal escrita del tiempo olvidado,
sólo hay que comenzar… ya es la hora.
… /…
Estoy olvidando la necesidad de sobrevivir atada a la eterna permanencia de tu recuerdo,
cinco minutos de espera y toda una vida para volver a pronunciar tu nombre.
… /…
¿Hasta cuándo maldecir tu nombre?
… /…
Señor ¿usted verdaderamente conoce de agonías?
Usted que contó las horas de mi retorno,
Usted que fumando espera en el pórtico y en el desván ,
Usted señor, usted que conoce de finales
¿sabe acaso el significado de volar?.
No me responda,
es fácil intuir que conoce más de conceptos que de incertidumbres,
yo que pensaba que la ebriedad era por el alcohol;
jamás caí en cuenta que se puede estar ebrio de razón.
ASPASIA

