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03 julio 2012

Guía para mi entierro

El día de mi muerte desechen las flores,
si dolor es lo que sienten
pies lapizy honor quieren hacerme,
arranquen las páginas de sus libros preferidos
ellas serán mi lecho.
Antes que la redondez mortuoria llegue,
metan puñados de rayuelas en mis órbitas
sin olvidar las dos monedas para Caronte
y el trago de ron para el buen viaje.
No quiero llanto,
quiero risas y fiestas.
Sepan que la vida no termina en la urna
sino en el olvido.
Los quiero blasfemos, paganos, beodos, lúdicos…
que cuando el fuego consuma mi carne,
ese cuerpo con que tanto disfruté,
alcen la copa y digan:
"¡Bruja, tú sí que sabías escribir!"

09 marzo 2011

Filosofía Culinaria

Consideraciones a la hora de tomar bocado.

1.- Es ley absoluta, como la ley de gravedad, que la mejor hayaca la hace MI mamá.

2.- Mientras más viejos sean la máquina y el vendedor mejor será el café.

3.- Dime qué café tomas y te diré quién eres.

4.- El tiempo invertido en calentar la leche es directamente proporcionar a la calidad del marrón.

5.- Unas buenas caraotas poseen la contundencia y la sencillez de una obra maestra.

6.- El mejor ayudante de cocina que puede existir: un cuchillo bien afilado.

7.- Desconfía de todo aquel que se niega el placer de comer.

8.- (variante de la anterior)  Desconfía de aquel que vive para comer.

9.- El último acto de barbarie al que todos tenemos derecho: comer pollo con las manos.

10.- Doy gracias por los amigos que saben cocinar.

araki1

06 agosto 2010

Script o el masoquista cinematográfico

WilsonPlushbr8inchGrumpsterEdition_large_image1_9848

Términos como armonía, ritmo, movimiento o silencios, podrían adjudicarse exclusivamente al mundo musical; mas, para nuestra fortuna, pertenecen a la universalidad del hombre como parte del latir interno de su existencia y cuya manifestación, más próxima y tangible, es la creación: el arte. Como si fuera una sinfonía, la creación necesita individuos que sepan (re)conocer la constitución interna de una obra, cuál es su lenguaje, cuáles son las herramientas adecuadas para su máxima expresión y provecho; alguien que sepa mantener el silencio o denunciar el ruido, ser memoria y testigo de lo que, algunas veces sin ser obra propia, pertenece a la unidad expresiva de un hombre o varios; y en el campo de la cinematografía ese papel está reservado al Script.

Script, personaje peculiar asociado tradicionalmente a la “minuciosidad” femenina. Encargado de mantener la “objetividad” visual e interna de la creación cinematográfica. Piedra en el zapato de la improvisación y la falta de memoria. Cuaderno de notas humano a quien se acude ante, durante y después de un rodaje. En fin, aquel o aquella que se transforma en conector a tierra mientras el director, camarógrafo, director de fotografía, actores y/o cualquier otro “artista” hecha a volar la imaginación.

El script sabe de todo y todos saben que él sabe, por ello le adjudican características como: temple, carácter, buena memoria, bonita letra y, aunque no se dice a viva voz, paranoia. Posiblemente sea el más estresado y autocrítico de quienes laboran en una grabación pero quien al final puede respirar en paz cuando su trabajo casi roza en lo perfecto… y ¿aún me preguntas porqué quiero ser script?.

12 septiembre 2008

El otro yo del doctor Merengue

O el otro lado de la luna
tu decides...
http://elbolsodeemma.blogspot.com/

14 agosto 2008

¡Ay!

Al límite del desespero me pregunto: ¿en qué o en dónde puede trabajar una chama de 26 años, con dos meses para el grado de Comunicadora Social, que lee cuanto se le para al frente, que dice escribir medianamente bien, que adora el arte y el erotismo, media hedonista, egoista, soñadora... Que llegó a una ciudad que medianamente conoce y que necesita irremediablemente VIVIR!!!!! uff... espero no naufragar, pero aún más, espero aprender de mis equivocaciones (por no decir, espero no equivocarme)... pero bueno... así es la vida. Pa'lante es pa'llá...

13 mayo 2008

Ejercitando los Adjetivos.

Meditando concienzudamente, o por lo menos eso creo, he llegado a la conclusión que hombres y mujeres caemos en ridículos, pero muy frecuentes, lugares comunes en cuanto a sentimientos se trata. Si uno se queja de nuestra indiferencia o exigencias, nosotras respondemos con una natural incapacidad cognitiva para entender la incertidumbre e insensatez de esa estúpida manía de no ser capaces de dar correspondencia al cuerpo y a los sentimientos (nótese mi frecuente adjetivación, síntoma de que las palabras son insuficientes para la razón) acompañados de la creencia de que amar es sinónimo de compromiso (hasta aquí he hablado por mi así que no tiene carácter ni científico ni lógico).
Existen reclamos que se hacen constantes entre hombres y mujeres. Ellos nos critican nuestra inseguridad y egoísmo; nosotras todo aquello que les hace falta para ser perfectos, incluyendo comprensión. Al parecer respondemos a ciertos supuestos y patrones instaurados, especialmente las mujeres, y señores no les hablo cual feminista, postmoderna, frígida y herida, ni siquiera creo en eso que somos de Marte o de Venus; simplemente, somos humanos, seres individuales, de fácil manejo pero complicada comprensión; pretender conocernos por completo sería como esperar el apareamiento de un panda fuera de temporada.
Por encima de esa utópica comprensión está el respeto, la comunicación y el conocimiento. Conocer, necesariamente no tiene que ser comprender, lo valioso está en respetar, delimitando nuestras diferencias y no tratar de cambiarlas. Cuanta aflicción me dan aquellas mujeres que creen que el matrimonio les hará el “milagrito” de que su novio cambie. ¿Es acaso muy difícil el disfrute sin egoísmos ni posesiones? ¿Sin esperar que el otro llene nuestras expectativas y nos haga feliz? ¡OK! lo acepto, eso es muy improbable pero no imposible.
En fin, me declaro incompetente para entenderte; además, no pretendo acceder a ningún esfuerzo sobrehumano para hacerlo, te respeto y ya… total, ¿cómo pretender conocer a otro cuando no te conoces a ti mismo? Y ¡ojo! Esto no es egoísmo, sutilmente, te respondo que esta es una humilde declaración de un minimalismo intelectual posreclamo de media tarde.

27 julio 2007


"It's a Miracle"
He dejado mi piel a tus pies...
para saber que existo...

20 julio 2007

He Muerto...

Hay quienes dicen que cuando se muere nuestro espíritu sale del cuerpo inútil y vaga por una corta temporada en la tierra como si nada hubiera pasado. dicen que algunos "recién difuntos" ni siquiera saben que están muertos y por eso continúan haciendo las cosas que hacían cuando vivos. Pero, de algo si estoy segura: vale la pena ver "etereamente" cómo serán las reacciones de quienes nos conocieron en vida ¿Quién llorará más? ¿quién será el primero en decir "lo bueno que era"? ¿quién simplemente hará un chiste sobre lo que fuimos? ¿quién sonreirá satisfactoriamente porque ya no estamos? ... En fin, sabemos que la muerte es una fiesta donde somos el agasajado pero el que menos la disfruta. Por mi parte, ojeando un diario de Caracas, entre página y página ví como mi nombre aparecía en los obituarios. Grata sorpresa en realidad, no muy grata al saber que trabajaba en la Alcaldía de Caracas, pero interesante al ver como cada letra de mi nombre se desplegaba sobre el "Q.E.P.D". Voy a confesarles que lucía muyyyy bien. Verdaderamente, pocos se dan el gusto de verse después de la muerte.

17 julio 2007

Genesis según YO


Si han de preguntarme cómo fue mi nacimiento responderé que según registro médico fue antes de tiempo. "Sietemesina" es el nombre que le dan; pero, quienes me conocen saben que jamás he llegado temprano a cita alguna ¿cómo habría de ser diferente en mi llegada al mundo? Lo que ni médicos, ni conocidos, saben es que yo fui concebida bajo el fuego y el viento, dos fuerzas adversas que lograron engendrarme dos veces: La primera, producto del deseo instintivo de dos seres que se acercaron para poseerse el uno al otro. Ella, mujer ardiente con un poder sensual latente en lo hondo de su cuerpo que intuía, a través de los aromas, una pasión que le hablaba de sudor, caricias y placer. Él, con la experiencia de los buenos catadores, sabía reconocer a las hembras perfectas. Aquellas que te retan los sentidos, insaciables, que sienten verdaderamente los arrebatos del cuerpo, esas que con su almizcle inundan tus poros, y que llegado el momento arquean su cuerpo entre el quejido y el llanto que lo entrega todo a tu cintura. Un lugar, un dedo, su espalda, dos labios, una sola piel. Tenían hambre el uno del otro. Insaciables. Una furia tormentosa que hizo que los santos cubrieran sus ojos mientras en su boca se dibujaba una corta sonrisa. No se sabía dónde terminaba el cuerpo de uno y comenzaba el del otro. Habían logrado el ser ideal, aquel que un día hizo temblar a los dioses por su poder. Es por eso que dicen que nací prematura, lo que no saben es que, dos meses antes, yacía etérea en el vientre de mi madre esperando un cuerpo a ocupar. Un alma creada por la pasión y el instinto de la piel, el deseo y la gloria del éxtasis, la atracción de los cuerpos que se desean con sólo olerse, rozarse y que al fin de cuentas lo que quieren es tenerse. Pero, ellos no se conformaron con ser perfectos, querían más… querían ser dioses, objetable pecado, y esto sólo se logra enamorándose. Dejaron la piel tendida en el suelo al intentar unir sus caminos para siempre. Grave error quizá ¿Ellos no eran comunes por qué buscar un camino tan simple cómo aquel? Con el amor llegó mi cuerpo y junto a él los temores, desconfianzas y dudas. Para ellos fue una extraña y corta unión, posiblemente, si hubiesen permanecido juntos yo jamás habría existido. Con la firmeza del compromiso llegan las normas, los estatutos, la "fidelidad"; ya no sólo era la piel, eran los momentos, el pensar en el futuro, el ahora y algo más. Con la llegada de lo sólido, lo "real", dio paso a la creación de mi cuerpo mortal; mas, con él llegó la separación, la desconfianza y la ruptura. Al llegar los siete meses necesitaba nacer, ya todo estaba completado y no había nada más qué esperar. Ahora, parte de lo que ellos sintieron y crearon reside en mi, y es por ello que al crecer les brindo honor a través del culto al cuerpo y al placer, alguien que al crecer cree en el Eros en cada una de sus formas de expresión, sea femenina o masculina, y que defiende la independencia del amor. Es indudable la nostalgia de no verlos juntos pero al mismo tiempo me alegro que haya sido así. Mi camino tiene sus olores y sus dolores, cierro los ojos y no hago nada más que agradecer a quien, por un instante, unió sus bocas y su ser.